enero 07, 2015

P.D. Te quiero

Laura se ríe de mis vocales estupideces,
de mi teoría basada en que el mesero
te hará caso si entre la música le llamas "Krispín",
de mi preferencia por las suculentas reses,
de mi talante ante la vida matador y torero
que entre sus bufidos esboza un sin ti.

Pronto te irás a tierras Vascas,
con tu pecho y con tu inmaculada niña
y me dejarás arañando la película
de recuerdos de bocas jamás amargas,
de juventudes a oscuras  a mitad de un callejón
que tanto supo del néctar de tus labios,
de melocotones e infantiles y mansas riñas
disputando tu pecho en la cierta retícula
de los niños que fuimos con el alma larga
y el pecho abierto en pétalos carmesí por corazón.

Yo aún conservo mi palpitar febril e intacto
a pesar de las agudas banderillas blandiendo
el punto más debil de mi nacarado costado,
y algunas noches como ésta, el vaso en lo alto
sin que mi barca gris nadie vaya dirigiendo.

Y aunque aún no te has ido, ya te extraño
como extraño tus rizos cayendo como laureles
en tu frente y ahuyentándolos con tus manos
que siempre me parecieron blancos claveles .

Te extrañaré Alicia, y extrañare más a Laura
con su talante y sus labios siempre rosas
desentrañando los sentidos llegada el alba.

P.D. Te quiero.

1 comentario:

Alicia Olivares dijo...

Te quiero mucho, Gato. Deseo que nunca tus letras se sequen.