he tenido fractura de costillas
fractura del pómulo derecho
dislocación del hombro izquierdo
y a una dentista que torpemente
mi pinchó un nervio;
y realmente nada es más sofocante
que el dolor de cabeza
es como un castigo del calcinante
que te reduce lentamente a astillas
y te hace pensar en Dios en serio.
Mi estómago sigue en rojo
mis intestinos han muerto
y mi sistema nervioso
me hace brincar de la nada
cuando apaciblemente duermo
y ya no puedo cerrar los ojos
porque estoy cayendo en hondonada
mientras aún mi letra verso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario