Lucrecio permaneció estóico y febril
y la jefa le siguió trayendo armaggedones
hasta que en diciembre se acabó el abril
y ella se metió en un traje sin riñones.
Cuando haces jefe a alguien joven
por pagar menos
tu compañía se vuelve más que genérica,
se vuelve un premonitorio desecho
que el cliente interpreta como depecho,.
y en la que tú caudal te degenera
por no dejar que los sabios te troten;
La industria alimenticia
ahora mismo es una ladilla
en el vello de la gastronomía.
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