agosto 23, 2014

A besos lentos y a tientas

Hoy recorrí aquel callejón a oscuras
donde el pasado marcó su norte
a besos lentos y a tientas
de una febril y torpe inocencia.

Ya no estás tu ahí
ni yo tampoco.

Ya no estamos
y sin embargo
del recuerdo nacen caracolas
que vienen a darme su abrazo.

Soy un buen tipo

Prendo la luz de la cocina
todos duermen
y me bebo un trago.

Así ha venido siendo siempre.

Hoy hube de cederle el paso
a una inmensa cucaracha
que parecía buscar a dios
bajo el peso de mi zapato.

Soy un buen tipo
-me digo-
y apago la luz de la cocina
termino mi trago
y sonrío.

agosto 21, 2014

Pecado mortal

Ayer soñé contigo
y no eras tú
sino la ausencia,
y sin embargo
embriagado
y tan carente de luz,
le hice el amor
con mi falo y con mi lengua.

Simple

Estoy intentando
hacer esto,
cada vez más simple;
dejar de marcar
por dos o tres
hojas consecutivas
el trazo de mi pluma
por sobre el papel.

¡Vaya, dejarme exiliado
por un rato
de aquella mala retórica
que me enseñaron,
dejar de pretender
hacer sublime
lo que no es más
que burdas idioteces!

Mi letra
es la de un borracho
que prefiere lectores
igualmente borrachos,
de ira, de soledad,
de desamor, de celos,
de ron, de anfetaminas,
de lo que sea
pero borrachos.

Y eso no me hace
mejor persona ni peor,
he aprendido ya
a blindarme los cojones
aunque no el corazón,
es por eso el cubo de basura
que cada noche acerco
al polo norte de mi habitación.

Hago entonces una pausa
para leer estas líneas
taciturnas que he escrito,
y me descubro entonces
por la rima perseguido;
me sigue y me despista
y después aparece
con su cara de sorpresa,
con ademán de colegiala ingenua
leyéndose a si misma
mientras me lanza un par de besos
y los recibe la hosquedad de mi verso.

Soy un asco.

Ojalá pudiera ser más explícito
y mucho menos mortal,
pero es lo que soy
y lo que a todas luces tengo
se aferra logra aferrarse a mí
como el llanto a la sal.

No se bien a donde
me llevará todo esto,
si cada vez que busco
la simpleza termino
enredandome con las copas
y perdiendo la entereza.

Yo sólo quiero llegar a casa
un día cualquiera,
feliz o fieramente enlutado
y encontrar desenfrenadamente
al mundo entero soñando su muerte
y saber a mis lectores,
al igual que yo,
extasiados por la noche y borrachos.

Quizá sea la muerte

Están por dar las diez
y ya se acurruca tibia
a mi lado la muerte.

Algo traigo últimamente
con los relojes incesantes
clavados en el pulso del ser.

No es nada,
un pasajero más
mirando desde la borda
el mar.

Pienso si podré algún día
retirarme del autoflagelo
de la letra y si con ello
se alejará de mi la bebida.

No lo creo.

Aunque ya otras veces
me han abofeteado
antiguos veredictos
por el tiempo resucitados.

Ya son diez
y el reloj me mira.

No se por qué
pero sonríe.

Quizá sea la muerte...

agosto 20, 2014

Descansa mi amor

Ya borracho,
pienso entonces en el amor.

¡Nada más duro
que pensar en ello,
que sentirlo
carcomiéndome las manos
y las comisuras de los labios!

No todo en el amor es bello.

Existe la manzana prohibida
y con ella el desamor,
el desventurado desencanto.

Siendo a tientas
un asco de persona,
me jacto irremediablemente
a solas
de ser fiel conmigo mismo
y de haber amado.

Pues amé a ojos cerrados.

Y en mi pecho mil migajas
que vienen nocturnos a comer
los terribles y encantadores cuervos
hambrientos de mi ser.

Yo que tanto soñé con parajes
y desiertos callejones a oscuras,
con lozanas y violetas jacarandas,
con el despertar azul de Cantabria,
con chabacanos y bóvedas celestes
sujetas por fuerza a la locura.

Yo que me imaginé
junto a un caótico molino.

Y en mi futuro la desgracia
se bebe a sorbos la soledad
mezclada con mi leve gracia.

Pero amé a ojos cerrados.

Y ahora que nada queda
dormir es razón suficiente
para cortarme el sello inefable
de mi amor sobre la hermana muerte.

Descansa mi amor...

Conjugaciones verbales

Yo muero
Tu mueres
El/Ella muere
Nosotros morimos
Ustedes mueren
Ellos mueren.

Y nadie lo nota,
ni los que pueden.

De lluvia, blasfemias y funciones

Doce minutos tan sólo cayendo afuera la lluvia, creando a su paso pequeños ríos de tierra bajo las uñas y toneladas de espesa mierda. Dentro no es muy distinto, lo sabes, sé bien que lo sabes. Pero no hay más, el control remoto de dios se ha visto averiado por los pequeños ríos de tierra bajo las uñas y por las toneladas de espesa mierda. Dos minutos más de lluvia y tendrá que venir Noé salvar a unos cuantos. Siempre me ha parecido extraño como la salvación prometida en el imaginario colectivo, no resulta más que "para unos cuantos". Supongo que debe ser así, en las manadas siempre hay algun ejemplar que intenta sobresalir. No lo se, la idea no me parece justa. ¿Pero cómo hablar de justicia si el control remoto de dios se ha averiado?

Me he estado mirando al espejo desde hace varios días y cada vez es mas notoria la incapacidad de mi rostro para lucir demacrado al saberse sólo. En la escuela un profesor de Literatura me dio una cátedra en la que hacía alarde de la necesidad de acentuación de la palabra "sólo". "...Le da un peso mucho mayor y mucho más significativo al emplearlo en primera persona del singular, le da un peso que lo detona como una forma atemporal de vida..." Idioteces -pensé, para mí-, pero es algo que irremediablemente he venido con los años haciendo. Claro está, que al espejo no puedo hablarle mucho de ello; quizás estallaría en mil pedazos o saldría a tratar de matarse elucubrando la imagen más cruel de Narciso.

Ha dejado de llover, no será necesaria ya la presencia de Noé y por consiguiente nos salvaremos más de unos cuantos. Incluso, ahora que bien lo pienso, resulta más letal y más meramente triste. La lluvia no se llevará el cúmulo de tierra bajo las uñas ni el tonelaje de espesa mierda. Todo cumple en el mundo una función específica y la lluvia no la ha cumplido, ni dios. Intentaré beberme en seis copas la imagen de mi mismo en el espejo y escribir a quemarropa tratando de acentuarme "sólo" para cumplir con esta detestable función mía.

Al cabo del tiempo

Al cabo del tiempo
estamos tu yo
tendidos desnudos al sol
contemplando
un futuro ante las sombras
que otrora nos embriagaron.
No para ti
la aurora llega
con sus millones
de afiladas lanzas.
Entre las luces carmesí
que asoman por mi ventana
abrazo el silencio
el espacio sobrante en mi cama
que acurruca un colibrí
esperando sus alas reparadas.
Ya los relojes disgustan el paso
constante y enlutado, casi militar
el balbucear de un latido
enajenado con el propio casco
que impide el rocío de la mar.
Todo resulta mas bello
y más innecesariamente profundo
cuando metidos en la distancia
nos encontramos sedientos y desnudos.

Mis animales muertos

Una corona enmarca la frente
del hijo de dios y nadie mira
tras de sí los animales muertos.

Las carreteras, las míseras calles,
en las afueras de los hoteles,
bajo la mesa, en el desayuno
tomado a solas, ahí yacen ellos.

Tengo una rara inclinación
hacia la muerte en el sillón
y a abanderar el alma
de todos mis animales muertos.

Una corona enmarca la frente
del hijo de dios y nadie mira
en sus pupilas la muerte.

agosto 19, 2014

Rosas de papel

Como mirar el propio reflejo
en las aguas turbias corriendo
hacia las tibias cloacas.

Algunas veces pienso
que no hay destino menos
penoso que el del artista
cuando en su grandeza
de soledad y hambre muere.

No es nada, quizás -asiento-,
me ha tocado demasiado
aquel hombre que mendiga
con sus rosas de papel.

agosto 17, 2014

No me lea

¿Y usted, para que putas
me lee a solas si no me entiende?

Mi verso no es más
que la guerrilla del amante,
del borracho que busca ron
entre las telarañas del estante.

Leerme no es cosa prudente.

No me lea si sufre escozor
en las partes nobles de la zozobra;
si padece de anorexia de corazón
o si acaso le aterran las sombras.

¿Cómo le explico que mi letra
no es más que invitarlo a la muerte?

A una tumba cualquiera

La piedra es cuidadosa
y el esqueleto que bajo ella
reposa, una semilla inerte
con potencial de carbón.

Las flores ya son polvo y también
los ojos secos de quienes miran.

La piedra es gris y sumamente bella
a pesar de un mal epitafio
y del llanto en ella encapsulado,
la piedra oculta del mal
todo lo malo y los arrabales
de los que dios ha escapado.

Y entonces, sólo la piedra
ya entrada bien la noche
es quien descansa en paz.

agosto 16, 2014

Bajo las sales del mar

Cae rodando una palabra
entre grietas marrón
y despertares intactos.

No se si soy o el viento
acunado en los árboles
quien ata mis propias manos.

Soy de ti fiel desamparo
papel que el vientre te cubre
y un arcoiris fallido.

Soy de ti macabra fuerza
imitador de una estrella
dormitando en tus bolsillos.

Entonces lloro cristales
y la hambruna de un país
que nunca será el mío.

Lloro piedras y calambres
patadas en los cojones
y el azul de lo vivido.

Y caigo yo en la palabra
enterrada siempre al pie
de una cruz en caracol.

Bajo las sales del mar
se encapsulan las verdades
grises tendidas al sol.

agosto 15, 2014

Me disculpo

Me disculpo
por no saber amar
como aman los hombres,
por mirarte más allá
y por tratar de elucubrar
el mar que acontecen tus ojos.

Me disculpo por arder
tan solitario y silente
cuando mi voz precisas
y yo embriagado en el silencio
preciso un trago sin después.

Me disculpo si me sueño febril
inundándote de este mar
después de besarte las piernas.

Me disculpo por mis días
y por el verso que se anida
en esta noche mía siempre eterna.

agosto 14, 2014

Donde no estás

No donde el mar -me digo-,
donde las librerías,
donde el café de diario,
donde germina el trigo,
donde se muere el día,
donde pongo el sudario.