Realmente estoy cansado, me han hecho mucho daño acciones y personas nefastas que han tenido cierto poder, me han apagado, me han maniatado desde mi propio ser y me han orillado a hablar con dios. Dios me malmira o me ve de reojo y jamás contesta; puedo entender que dios es rencoroso y ante mi voz lanza una tromba y se amagenta. Dios tiene recuerdos igual que yo, por ello comprendo la tormenta. Dios no es malo, solo tiene malos ratos,
yo también los he tenido y los tengo,
pero Dios es eterno y yo no,
el idealismo y el amor me han salvado.
Dios quizás piense lo contrario,
pero allá él,
pues el tiene su idealismo y su razón.
Fumo ahora mismo y bebo un trago,
busco el ahora y no el después
y sigo siendo coherente a mi corazón,
a mí sentir y no he pensado en la razón,
he escrito varios poemas con los pies
y he sido acorde a un poeta sin pago.