febrero 09, 2014

Soy el hombre y soy el gato

Soy el hombre y soy la roca
el gato, el eco en las costillas
de un perro que ladra
soy el vino y soy el filo de la copa
el humo taciturno se eleva
y la voz haciendo mutis que canta.

Soy la sangre y el latido insurrecto
las ganas de lleno bajo el vientre
el pajaro sin alas, soy la muerte
la nube solitaria, el gris arrebato
soy la mancha que ennegrece la pared
y las ganas del nunca sobre el siempre.

Soy el camino y los gastados zapatos
la bola de la bruja, el futuro del muerto
que se afeita al despertar, la cintura
la mano lenta que prefiere la vista
soy la sal de la mar, el rojo levante
y la calamidad que ama con locura.

Soy el hombre y soy la roca
el gato, el gato que a deshoras escribe
el gato que en su maullar te nombre
el gato que embriagado de lunas sobrevive.

Como el estertor de un poeta

Como un pedazo de carne seca
colgado en las paredes de un pecho
ya cansado de latidos, o la letra
embarrada con su gris por los techos
que lloran por ocultar las estrellas
con su tallante y su brillo perdido.

Como el estertor de un poeta.

Como la mar que se aleja de la arena
en este baile insufrible de los tiempos
de tragamonedas, o la sangre que cercena
la bondad de maldecidos sentimientos
que requieren un par de besos en la alacena
plagada de ratones que deshilan la seda.

febrero 07, 2014

La flor que me cobija

La flor que me cobija
trae espinas de alquitrán y de muerte,
de hoscos y temerarios paisajes
por los que no pasa nunca la gente
y donde el sol es un dato que hipnotiza.

Soy de aquella extraña especie
de los aún en la ferocidad de los tiempos
se mueren de ganas, pese a la nada
vilmente arraigada en lo soez del sentimiento.

Pretendo crecer sin creer en el bulto
que sobresale en mis pantalones de diario,
ser menos mezquino y menos estrafalario
de este pecho que se ensimisma en el luto.

Y en la estela de la vida descorazonada
late mi pecho y son mis certeras manos
las que buscan la mentira desfachatado
para sentirme un poco bien y menos malsano.

febrero 05, 2014

Intempestivamente

Resuena metido hasta los huesos
de la noche un terrible chasquido
que me lleva a saberme del todo
brillante, brillantemente podrido.

No miento y es cierto que maldigo
esta imposibilidad mía de ahondar
el pecho argumentado la mentira.

Entonces, heme aquí
terminando intempestivamente
lo que quiso ser un poema
por no saber mentir.

febrero 04, 2014

De soledades y ambrosías

Como perder ambos pulgares
o el brío de la mano derecha,
así mismo se siente de pronto
saberse derrocado y sólo
y en demasía duele.

Hay tanta gente
transitando los senderos
sin vislumbrar de lleno la muerte
o la rosa que marchita
opaca el rayo de sol venidero.

Y estamos solos
mientras nos miramos a los ojos,
desesperados sin saberlo,
absortos,
perdidos en un banco de nubes
que elucubra una piltrafa de nosotros.

Amargas son las despedidas
por ser las creadoras de la soledad
y de las copas que saben a ambrosias.

Como perder un ojo siendo tuerto
o el verso certero de un gris poeta,
mientras el todo se llena de nada
y nos sabemos en solitarias hondonadas
cuanto todo esto es cierto.

Nubes

Hay una nube de alquitrán
rondando la certeza del latido
que pretende mejores días
y en el piso un mendrugo de pan.

Tengo un lugar que busca exilio
en los rincones impolutos
donde mi letra sufre del frío
con el que el mudo pide auxilio.

Solo los sordos se acercan
y los ciegos tambien a tientas,
los estupidos y los ciertamente locos,
los malos poetas, de a poco.

Estoy cansado del pecho y de las manos
que laten y esbozan un mundo fiero
y descorazonado, de un malvo cielo
en el que las aves mueren y los demonios
son felices mientras el alma cortan.

Hay una nube de humo y negra tinta
presagiando que de una buena vez
sea yo quien sin reparos se extinga.

febrero 03, 2014

Empieza a amanecer

Empieza a amacener y yo bebiendo
por ser mi forma incivil e inhumana
de seguir pese a todo existiendo.

Tengo al igual que tú,un pecho
y bien lo sabes, soy un extraño
que busca a menudo la fiera noche
para escribir mi vida y estos daños
que me muestran fiel y deshecho.

Y cuando empieza a amanecer
y no me importa nada sino la mar
que en mi crece, vengo a ser
este pecho que te pretende amar.

De la guerra y la paz

Al fondo de los límpidos cristales,
ya acabados los elíxires contenidos
resuena tenue una voz que musita
atardeceres a mitad de la garganta
y un sol que me aconseja un "confía".

Las aves no siempre aciertan el destino
y el verdugo aun sazona con olas de mar
su merienda con sabor a arrepentimiento.

Y la nada entonces, comienza a batir
la letras que me llevan a posar el pecho
en un azul devenir donde es amiga la guerra
y la paz un espectro triste y maltrecho,
que sin embargo mira a las estrellas.

febrero 02, 2014

Sino mis ganas

No tengo mucho sino mis ganas
de empalar por vez primera
al diablo y todas sus quimeras.

Incluso en estas noches solitarias
es mi verso carmesí el que sangra
por las paredes frías y encaladas
a la espera de sentir la primera daga.

Traigo los sueños descalzos
y una quiniela que perderá
en los caballos, una mirada
de amor en los bolsillos
y la perfección de un trazo
que servirá sutil para nada.

No tengo sino mi cielo en llanto
carcomido por los tenues silencios
que recorren mi etiqueta aún sin precio.

Y sin embargo
te quiero.

No hay mucho que explicar

Pretendo volver a lo simple
a las formas básicas del pensamiento
a los lugares donde tan sólo fui
un navegante de la vida envuelta
entre manos y ciertos sentimientos.

No hay mucho que explicar
soy un borracho que escribe
y ha de buscar a dios en el trago.

Y yo ya no quiero nada
sino un verso temblado
a media noche en grana
y quitarme este mote de gato.

He sido cruel y ahuyenté a las palomas
con pensares abyectos y malhumorados
con esta necedad de mi propio ser.

No hay mucho que explicar
si sigo bebiendo por las noches
enlas que me recarga el mar.

En mi cabeza bailan dos diablos
un pasodoble al son del desencanto
y en su cadencia no existe simpleza,
como tampoco lo habrá en el canto
que versa el borracho que escribe
buscando siquiera al dios del desencanto.

Y yo ya no quiero nada
sino a medias luces
beberme a quemarropa
un simple y venturoso trago.

febrero 01, 2014

Pregunto

Y entonces pregunto por dios
a mitad de la calle empuñando
un vaso que contiene ron.

Por estos lares nadie parece
saber de su redención
cuando la vida se seca y perece.

enero 31, 2014

Tímidamente y silenciosa

Tímidamente y silenciosa como un gato
viene, a hacer correr sobre su riel las cortinas
en las que se esconde de noche la muerte.

Tenemos miles de años con hambre compartida
y aún el sueño de las viandas dadas en la boca
a pesar de traerla desdentada y contraída.

Quizás no sea nada sino mi mente
quien se aferra a la sal de los mares
pensando de ésta manera tan sin suerte.

Tímidamente y silenciosa como un gato
vienes, y abro entonces en par la puerta
de las tintas negras y haz de entrar
en mi pecho, irremediablemente.

enero 27, 2014

Así será la vida corazón

Así será la vida corazón
dando pasos al frente
algunas veces y otras tantas
laterales, manteniendo
siempre arriba la guardia
mientras seguimos golpeando.

No hay más, sino ser mejores
y resistir de pie cuando su embate
nos deja tristes y llenos de dolores.

No hay más que romperse la boca
y las narices, las manos, el pecho
entero, para poder ser felices.







*Para Axel, que hoy tuvo su primer gran revés en la vida al perder por vez primera una pelea de Box.

enero 26, 2014

Cae fiera la noche

Afuera cae la noche y sopla un viento frío
en el que los cipreses se sacuden el polvo
de un pasado que los encasilló en lo sombrío.

Bebo un trago y con él tu recuerdo emancipa
de demonios mi equipaje de tinta negra manchado
en esta víspera que reviste el amor de tripas.

Dentro no hay más que un febril infierno
en el que soy y ya no puedo ser más
que la hojarasca que espera morir en invierno.

Bebo un trago y con él cae fiera la noche
y sopla un viento frío que entre  lunas te nombra
mientras esucho en la avenida el rugir de los coches.

enero 23, 2014

A manera de discurso recurrente

A manera de discurso recurrente
esbozo esta letra entre corrientes de mar
y lágrimas de sal en las que se observa
a menudo el blanco febril de la muerte;
ahora que nada tengo voy y vengo
de las sombras de encaladas paredes
arrastrando mis huesos calcinados
y este corazón embriagado y latente.

Ayer pensé en la aurora y en los días
en los que el frío no calaba los huesos,
en la amalgama de una noche en compañía
por la que andaron juntos tantos besos.

Sin embargo aquí cosecho un botón
de dulce melancolía arraigada
pretendiendo un abrazo del sol.

Pero a manera de discurso recurrente
he de llevar la espina y la sangre,
enramadas en una corona en la frente
cuando se muere la luz cada tarde.

enero 22, 2014

A solas

I

Debemos regresar a las formas simples,
a la sonrisa expuesta
con sus primeros tallos de la primer simiente.
Quizás morirnos y
renacer sin el pecho lleno
de esguinces para esperar
cada noche tras la puerta a la muerte.
Los sabios nunca fueron capaces
de hacer un manual operativo básico
en lo consecuente al amor y sus reveces,
y desde ahí mismo
no nos queda más que estar jodidos
tratando de resucitar
un latido que otrora fue verde.

II


La eternidad es cuestión de daños,
de hacerse el loco o el imbécil
según lo amerite el caso.

Duermes y ahora lo se mientras bebo,
ya no me tienes ni te tengo,
ya nada vale, ni el sol ni todos los cielos.

Lo he comprendido todo
y muy a tu pesar,
entre letras seguiré bebiendo.

III

Algún gato trae en el hocico
una tercera parte de la luna
y se ha marchado
dejando tras de sí su espuma.

IV

Incluso ser un portador natural
del ritmo y el vaivén característico
de la ebriedad, el mundo lo toma a mal.

Soy aprendiz de poeta -les digo-,
y resulta ser como si el diablo
bebiera en mi copa, conmigo.

V

De nada me arrepiento
a estas alturas en las que me planto,
firme y también, un tanto delicado
del pecho y de las manos
tan cargadas de retoños y reveces
de los que nunca me he exiliado.

Quizás llegue a morir entre penumbras
en las fauces de una jauría salvaje,
y no me importa
si es que mi candor aún te alumbra.