los medios, un fuete dando duros golpes
en los hígados que aún poseeb su alma
y la sociedad una enfermedad venérea
matando vida a todo galope,
para que el sistema esté en calma
y la república de idiotas siga con vida,
taladrando fálicamente el deber ser
para mantener un estado privilegiado,
dónde el que puede tiene el poder
y el que no, será vilmente ultrajado
por creer como cierto que el deber ser
algún día les dará gloria y dicha.
Los vagabundos ya no aceptan ayuda,
los adictos no piden monedas,
los poetas han dejado de ser poetas
y las putas ya no sueñan en ser doncellas.
Tengo el corazón en un hilo,
ahora bebo cuando puedo,
y ahora mismo estoy bebiendo,
disfrutando ser un genio sin tino
mientras recorro las calles y noto,
el sufrir común y está enorme grieta,
en la que casi todos nos sentimos locos,
los que sabemos que la calle
es una herida abierta.
Dios quiera que nadie nos calle.
No hay comentarios:
Publicar un comentario