noviembre 18, 2015

Lo siento

Aquella noche que nos besamos
yo estaba muy ebrio ya
estábamos en la escalera de tu edificio
ni siquiera nos conocíamos
y yo te saqué los senos del bra
mientras a prisa nos vivíamos.

Un par de semanas después
por mutuo acuerdo nos dejamos de ver
de eso hace ya bastante tiempo
y sin embargo sigues hermosa
alborotando tu cabello a tu paso
con tu blusa ajustada color rosa.

Ayer que veniste a encontrarme
con tu sonrisa intacta y tu beso cierto
sólo puedo decirte que el pasado
sólo es cuestión de los muertos.

Lo siento.

Para aquello del suicidio

Para aquello del suicidio
no hay cosa mejor que dispararte
directamente a la boca
con una escopeta.

Hay técnicas similares
pero no del todo infalibles
cuando el tema central es matarte.

Vuélvete tan sólo poeta
y empieza a perder los abriles
lleva en tu pecho la sal de los mares
y la pasión bajo equívoca del proxeneta.

Frituras de maíz

Estoy cenando frituras de maíz
y bebiendo un trago
he escrito ya dos relatos breves
a la vieja usanza
con papel y lápiz en mano.

Estoy sin ti
y plagado de remembranzas
cuando el tabaco me besa los labios.

noviembre 17, 2015

De mí y mi talante

No es que sea
de esta naturaleza mi talante
es que cada que siento la muerte cerca
me da por alejarme
el mundo es una mierda, mi amor
coches, putas, drogadictos, borrachos
y la vida es sólo de los quieren follar
en un chiquero con cualquier puta
para desinflamar su cabeza.

No te miento si te digo
que esta noche
hay más de cinco chicas
que pretenden estar conmigo
cuando a solas escribo las migas
que no han sido del todo
lo que hubieran podido
por haber nacido inesperadamente
entre clandestinos derroches.

Yo no prentendo a la mujer
que pretende de mí la letra
que escribo cuando no tengo paz
ni as bajo la manga a manera de treta
no pretendo a la primera oportunidad
follarle la vida a una cualquiera
para que sonría tibiamente mi ser.

Pero sabes,
tú que me has visto desnudo
y tiritando de frío prendido a mi vaso
que disuelve azucares entre sales
que soy sincero y que sólo amo
aquello que me aleja de fieras tempestades.

Un rumor de lluvia

Un rumor de lluvia ha traído
al pie de esta grisácea escalera
al demonio que besa lento los labios
para curarse de besos de quimeras.

Es un demonio amable y diminuto
sus pies son blancos y pequeñitos
camina despacio y en sus caderas
el amor llora por saberse blanco
de los suspiros que se han perdido
entre hoteles y tantos falos.

Me ha visto justo antes
de tomar el autobús
la he visto
en sus pequeñas formas
mirarme a lo lejos
con este traje de hombre de bien
que por las mañanas visto.

Un rumor de lluvia
una espina clavada
la escalera de otrora
y esta letra constantemente sucia.

Gafas oscuras

Aquel tipo del autobús
era alto y de la mollera calvo
pesaba quizás cien kilos
cuarenta y cinco años
llevaba una chica de veinte
morena con el cabello largo
y la cintura muy estrecha.

Se besaban constantemente
y él no cerraba los ojos
para verle las tetas
ella buscaba a ciegas
algún amor con la lengua.

Yo me ponía entonces mis gafas
oscuras para negar un poco la luz.

Triste

Un hilo delgado corre y se eleva
enfilando cual demonio al cielo
y en su andar va dejando figurillas
espirales parecidas a los sueños
que se sueñan con el alma encendida.

Qué triste es mirar que todo acaba
en un cenicero lleno de tibias colillas.

El mundo es un lugar extraño

Desde aquí
los cielos azules
se pierden
cuando la noche
les cae encima
en este cuarto
de rojos desencantados.

Aún así
hay quien viene
y quien quiere
a pesar de todo
hasta aquí venir.

El mundo es un lugar
ciertamente extraño.

Mi amor

Lo más que pretendí
fue amarte
entre el sol y lo nublado
y velar cada noche por ti
a pesar de lo embriagado
y lo poeta
de lo salvo del poema
que escribí para ti
mi amor.

Azul

Hace algún tiempo
conocí una puta de caderas anchas
treinta y cinco años, quizás
tres hijos de distintos cabrones
y senos aún firmes de talla media
latiendo cada noche entre borrachos
por el eco de la ola más bella del mar
morena y francamente hermosa
que gustaba de salir a fumar
del aquel bar que marchitaba las rosas
cada que un borracho pedía un trago.

Yo fumaba con ella y ella sonreía
cuando decía idioteces y la abrazaba
siempre por arriba de la cintura.

Se hacía llamar Azul y el café de sus ojos
eclipsaban al borracho más sobrio
en busca de un final alegre y en blanco
con la conciencia en calma y de tul
vista a través del último trago.

Hace meses que cerraron el bar
y el llanto de las putas sin trabajo
se confunde con la voz de la mar.

noviembre 16, 2015

Seamos entonces la muerte

La muerte te acechará constantemente
deberás ser fuerte y sonreír, incluso
cuando tu pecho enlutado pretenda morir
cabizbajo cómo el recluso sin amor
a la espera de estallar sujeto al vientre
en la visita conyugal que nunca tendrá.

Seamos entonces la muerte.

He sido lo que he podido

No entiendo mucho de la vida
yo que tan sólo lo que tengo, lo vivo
mientras bebo la soledad entre tragos
colmados de buena fe y malos licores
cuando nada soy y sólo escribo.

Hay demasiada gente me ve brillar
la gente que labora conmigo
mis vecinos, la familia que no me ve
desde hace años, mis amigos
la chica que quiere enseñarme a bailar
el tipo que despedí el viernes pasado
la señorita que me pregunta acerca del ser
mi hijo cuando me abraza como a un amigo
la señora que me guiña el ojo al salir
cada mañana con el rostro enlutado.

He sido y soy lo que apenas he podido
un monstruo alcohólico, un fumador
un terrible escribidor -como diría Catón-
y un arcoiris gris y tiernamente perdido.

Las estrellas brillan de día o de noche
yo sólo soy la opacidad en derroche
intentado a toda costa brillar desde aquí
mientras me acostumbro a estar sin ti.

Sigo bebiendo, fumando, escribiendo
hasta entonces, nena, hasta entonces
seguiré por aquí ebrio y malviviendo
intentando brillar metido en mis desvelos.

Yo no soy como Neruda

Yo no soy como Neruda
soy un poeta que escribe sin mentir
sobre la belleza que concibe
a pesar de saberla basura.

Tal vez ni siquiera soy poeta
ni sepa siquiera de la belleza
y sólo esté cobijado por la locura.

Socialmente triste

Hay un tipo en la esquina
fumando un cigarrillo de marihuana
y trae pantalones cortos mostrando
en la pierna el tatuaje de una calaca.

Buenas noches -me dijo-
y yo respondí prendiendo mi tabaco
entre mis terribles fauces:
"Buenas noches, compañero
ojalá pudiera con usted un buen trago".

Yo no me junto con borrachos -respondió
y a mitad de la noche
se me desapareció completo el sol.

¿Qué putas puede hacer el borracho
en contra de un marihuano?

Me resulta socialmente triste.

Ron dorado

Ron dorado en un vaso de cristal
disuelto en tres cuartas partes
de ese terrible elixir llamado coca-cola
algo de hielo y un toque de jugo de limón
una guitarra, una habitación a solas
y estos versos que buscan a dios.

Cigarrillos, una cena que sabe a nada
glorias perdidas, la mierda de un gato
que escribe embriagado y agatas.

Cómo hacerte un mal poeta

Sangra desde la boca
si te ha nacido en las manos
desde las tripas
desde el latido fiel del pecho
y mira entonces el carmesí llanto
las lunas amarillas en el cielo
alumbrando las licorerías
a punto de dar las tres de la mañana
mientras sigues sangrando.

Después escribe un poema
sólo en una habitación a solas
con las paredes pintadas de extrañeza
de pasados y otras posibilidades
busca a dios o a tu mujer
entre colillas muertas de tus cigarros
mientras el alba te cercena.

Bebe lo necesario para dormir
y no para soñar con prados verdes
cuando todo a tu alrededor está podrido
fóllales el alma a las putas del bar
mientras no tengas la suerte
de amarrar a la cama a tu musa
y no te mueras en el intento
a menos que sea por un rato
si te sientes del todo perdido.

Olvida el hambre y la necesidad de comer
Mahatma Gandhi pasó meses sin bocado
despierta al gallo para que cante
cuando apenas estés por dormir
y el mundo entero comience a despertar
legañoso y aún tibiamente enajenado
de lo que asume a ciegas como vivir.

Hemingway tenía una escopeta
a la mano colgando en el sótano
quizás no esté demás
como tampoco una caracola
en la que escuches la voz de la mar.

Así es cómo se hace un mal poeta.