marzo 29, 2016

A mis treinta

Francamente
me importa menos que una patraña
una noche cualquiera morir
sé que lo haré
algún día
y que me comerán los gusanos
como a cualquier otro
que apestaré antes del tercer día
y que jamás tendré un después
sino en el olvido una espesa calma
de algunos cuantos que son pocos.

Hoy a mis treinta pretendo diez años más
y licores anticipados cual ofrenda
para sacudir mi verso de tanta sal.

Instantes

Nunca he creído
demasiado
en la vida
por ser
claramente
una hija de puta
la mayoría de las veces
en las que se muestra
desnuda y sin maquillaje
y me demuestra la muerte.

Me va mejor
creyendo en el instante
en los momentos que descubro
mi rostro sonriendo
como el imbécil que soy
después de una caricia
incluso con un alambre de púas
o cuando después de afeitarme
salgo ileso de cualquier corte
de garganta y a salvo estoy.

Habrá razones de sobra siempre
para conducirse como un imbécil
y sin embargo también tanta muerte.

Yo ya no pienso en ella
desde que se sentó a mi lado
en el autobús maloliente
que diariamente llega
al destino gris de ninguna parte
pero siento su calidez abrasando
mi verso dado de noche y a tientas
por los rincones donde la araña
se detiene a tejer una esperanza
contra el insecticida y todos sus males.

Ahora mismo tan sólo prentendo
ser un imbécil hecho y derecho
dinamitar hábilmente desde la base
lo que creí concretamente en mis sueños
en los que se estancó el correr libre
de la frescura indómita del aire.

Ahora sueño en recopilar instantes
imágenes tibias y multicolores
en las que aún quiero ser un gigante
curando del pasado tus dolores.

marzo 28, 2016

Diecisiete cadáveres

Hay diecisiete cadáveres de hormigas
yaciendo lúgubres en el filo de la ventana
dieciocho ahora
diecinueve
ya veinte.

Esta noche soy
sólo un instrumento
de pequeñísimas muertes.

Entonces beso la botella

Una luz me aguarda despierta
pese a todo
y la distancia dobla las manos
buscando atardeceres nobles
en los que dios sea la conjunción
amante y dispar de nuestros labios
para que escriba de amor el loco
y se beba la vida cantando canciones.

Yo sin embargo te brindo mi costillas
inflamadas a estas horas por la gastritis
mi oscuridad más bellamente iluminada
la certeza de este pecho que latiendo
busca una razón en esta fiera vida
y la flama de una entidad enamorada.

Estoy bebiendo cerveza
y cercano tu aliento
de pronto
se me viene a la cabeza.

Entonces beso la botella.

marzo 27, 2016

Grábate esa imagen

Como un perro flaco y panzón
hurgando por una ración de comida
en el más pestilente de los basureros.

Grábate esa imagen concebida.

De sobras y malos platos la vida
y la película que vivo va pasando
de forma tan salvaje y tan gutural
que las imágenes en ella superpuestas
el mundo no las comprende nunca
si antes no se ha bebido un par de tragos.

Sin embargo la gente de hoy bebe
tan sólo para terminar embriagada
y lo mismo los miles de oscuros bares
vomitan borrachos que nada valen
como los borrachos que vomitan
dejan sus entrañas en los viles bares.

Me da la superflua impresión
que ya nadie quiere vivir
ni pensar
ni sentir
por que nadie trata de comprender
la trama gris de esta burda película
en la que rara vez se encuadra al sol
rayando la belleza oculta del ser.

La vida y la bebida
nunca me serán suficientes
si de noche he de tratar de entender
las masas deformes que sólo viven
esta vida que no comprenden
ni el acercamiento a cada minuto
del beso enamorado y más letal
de los labios bellísimos de la muerte.

He puesto en el horno palomitas de maíz
tengo bien agarrado mi dulce trago
y los ojos bien abiertos para no perder
detalle alguno de esta película
en la que sólo un borracho que escribe
perturbado con la vida y con el ser.

Como un gato lamiendo una lata de sardinas
alejando su lengua del filo del metal
causante de tantas y tantas gangrenas.

Grábate esa imagen fondeando el mar.

marzo 26, 2016

Nada me importa

Nada me importa estando a solas
si mi estomago o mis bolsillos
se mueren sigilosamente de hambre
teniendo en la alacena sólo un latido
y despertar sufriendo la cruel resaca
del siguiente día temprano por la mañana.

Duele más vivir que lo que duele la muerte
y más aquí y con estas fieras manos
hilando pequeños capítulos generosos
en los que hallé o me halló la suerte
con una sonrisa afilando mi boca
sin tener que recurrir a mi eterna copa.

Ahora estoy sólo y una bombilla alumbra
mi oscuridad y el rostro del hombre
que escribe con las tripas su trajín
sin haberse hecho siquiera de un nombre
por estar siempre enfermo de la duda
que no le dice la verdad por ser muda.

Hace treinta años que empecé a morir
y ahora mismo treinta años tengo
soy una masa deforme que sabe beber
para entender el sentir y me entretengo
ilusionado pensando en triangular
sin aristas la ola más pura del mar.

Esa es una cuestión que nadie entiende
ni yo mismo pero me ha tocado decirlo
y he podido amar y odiar en la medida
en la que he tenido razón para escribirlo
pero francamente hoy me siento miserable
y prefiero culpar a dios por así crearme.

Nada me importa estando a solas
situado en una patria hermosa y mediocre
que enardece el ombligo de la luna
de la burda riqueza de todos sus pobres
y sus tiranos ricos nacidos para vender
la poca dignidad que les ha dado el ser.

Y entonces a media noche me muero
de hambre y de amor y del fatalismo
de andar sin andar con la lámpara
de Diógenes aunque sin tanto cinismo
sin que me importe nada sino tú
cuando te pienso durmiendo en azul.

marzo 25, 2016

Poema burdo

Desde el filo de mi caótica cama
me siento y escribo entonces un poco
bebo lo de siempre y me hago el loco
si te pienso entretenida en mis ganas.

Sé bien que te dije que no te quiero follar
y me resulta ahora una burda cuestión
de malos entendidos sacramentados
con mis fieles ganas de hacerte el amor.

Soy un tipo tan extraño y tan cierto
que tu pecho puede ponerse cómodo
y en mis manos tomar febril asiento.

En realidad este poema burdo
sólo pretende decir que me haces falta
como musa y como la mujer que prentendo
ataviada con la eyaculación de mi calma.

De arrabales

Me sé capaz de enfrentar
a tanto hijo de puta en las calles
porque quizás yo mismo lo sea
y por esta hermandad mía
con el rojo irrevocable de la sangre
que de mí sabe y males no me desea.

Nocturno y callejero soy
y estoy mirando siempre por doquier
sobre mis enjutos hombros
a la espera del diablo que muere con el sol
cuando con mi más burda pasión
y embriagado hasta el culo lo nombro.

El arrabal es aún mi hogar
por más que el tiempo lo haya cambiado
y que los chicos cada vez más temprano
se queden sin sueños de brisas de mar
y prefieran mal andar ebrios o drogados
evitando el sabor de esta copiosa sal.

Hace unos días un tipo me quiso robar
y tan sólo se llevo en sus partidos labios
la flor encendida de mi eterno tabaco
por ser lo que apenas le pude convidar.

El arrabal sabe quién es hermano
y a quién le pueden patear el culo
hasta que considere digno el cansancio.

marzo 24, 2016

A pesar de lo malsano

Aquí estoy y argumento
la mesa de la cocina
siempre será tibia conmigo
y el mejor lugar para trinchera
para escribir
para pensar
para sentir
para beberme la vida a tragos
estando tan a solas
y tan conmigo.

Sobre un banco de plástico verde
contemplo el cenicero y en él
un cigarro arde cruel y enardecido.

Me ha empezado a doler el alma
por los dobleces
y las marcadas arrugas
que acumula cuando la guardo
en el cajón ante los ojos de diario.

Entonces escribo y pongo el corazón
aún latiendo vivo sobre la mesa
mientras afuera los niños juegan
a la pelota entre risas color azul.

Escribo sobre mi gran pequeña guerra
y me revisto de un sudario hecho de tul
esperando el resultado de siempre.

Y en esta vida casi nadie gana
y si lo hace
no es por mucho tiempo
¡Mira los grises cementerios!

Tengo cierta afinidad con la verdad
y sin embargo miento a todas horas
y prácticamente ante cualquier persona
- ¿Cómo estas?-
Bien- contesto por default-
y así desde que tengo uso de razón
sin importar horarios todos los días
en los que estoy hasta el cuello del mar.

Es solo mi locura y así lo sé de cierto:
el autosabotaje algunas veces resulta
más dulce que un algodón de azúcar
comido a tirones con los propios dedos.

Quizás tan sólo sea
que no me convenga brillar
sino desde la marcada opacidad
tan taciturna y tan soez de mi gris
o que aún no hayan besado
mis labios el polvo del fondo
ni mis manos conocido la brea.

Tengo una brújula frente a mí
y me encuentro perdido y huraño.

Mi corazón
sobre la mesa
late febril
y eso
es algo
que no puedo evitar
a pesar de lo malsano
y de las flores que en marzo
ya piensan en abril.

A mi favor

A mi favor
sólo la noche
en esas horas
tan terribles siempre
en las que se erizan
las ganas bajo el vientre.

Mañana mismo el sol
me sentirá la piel
con una espesa resaca
y el baño de agua caliente
jamás podrá quitarme
las impurezas del alma.

Afuera hay una luna hermosa
y dentro el eterno demonio
me ha traído un ramo de rosas.

Fuera de toda retórica

Fuera de toda retórica
de toda pretensión cruel de ritmo
de toda burda y soez rima
sólo puedo decir que te quiero bien
y que no me importará jamás
si estás bajo de mí o encima.

Soy un gato cual perro fiel
y un cabrón que se derrama
por hallar belleza entre tus pies
justo antes de que llegue el alba.

marzo 23, 2016

Una nube llena de ideas

Tengo una nube
llena de ideas
revoloteando como aves
sin mayores rumbos
ni pretensiones burdas
que las de anidar su vuelo
entre mi pecho y mi cabeza.

Todo esto es una extraña poesía
en la que pretenden andar mis pies
ya descalzados de nocturnos versos
de copas dejadas a la mitad en la cocina
que tanto me ha visto tambalear siendo
yo un bocado fresco para los cuervos.

Hablabas de un poema mío referente
a las putas que jamás me he follado
y después de reír por ello me besaste
y yo puedo alegar que jamás he pagado
en efectivo por sexo
pero sí con enamoramientos
y que fue hermosa contigo esta tarde.

Hablabas de tantas cosas y los besos
interrumpían nuestra charla y el abrazo
de cuando en cuando nos hizo certeros
fusionando los latidos con los labios.

Yo sólo soy un poeta malo y un truhán
que no ha podido nunca saber mentir
cuando escribo lo que de noche siento
adormecido por las olas del mar
que me han sabido siempre hecho vivir
a los pies de la esperanza de lo bello.

Yo también soy poeta

Yo también soy poeta
pero de los vilmente malos
de los que escriben borrachos
sobre putas y sonoras escopetas
por ser lo que hay en mi trajín.

También sé que la poesía
no da siquiera para tragar
sé doce horas diarias trabajar
para mantener esta cruel utopía
en la que el hombre dice vivir.

Sin embargo aprendí de mis sabios
a tener dignidad de mis propias letras
y a jamás mendigar un sólo centavo
con el alma que de noche me versa.

Soy un poeta de tonos negros y grises
y mi argumento contra su vana poesía
es la moneda tintineando en sus bolsillos
mientras maquilla el amor y la vida.

Yo también soy poeta
y un sentidor de lo bello
y lo certero en estos tiempos
-la palabra sentidor no existe
lo sé
la he sacado
diestramente de mi manga-
en los que usted con su sarta poética
ha interrumpido
un instante de belleza pura
en el que a mi chica le daba un beso.

No es mi intención hacerlo sentir mal
pero lo que usted tiene de poeta
yo mismo lo tengo de ser celestial.

*Para el As de la Poesía.

marzo 22, 2016

Diente de león

El último diente de león de la tierra
será comido por las fauces de la muerte
un día domingo con máscara de lunes
en el que miles de bombas atómicas
estallen dentro de un cansado corazón
inmaculadamente preconcebido.

Y entonces sonrío cual imbécil
apuro a beberme mi leal trago
y soy la tierra de un desierto fértil.

El peor enemigo del hombre
siempre será la autodenominada razón
por ser cruel como un afilado cuchillo
dando puñaladas al aire cegado
por el ego de la propia palabra dispuesta
a cantar su saber en mediocres estribillos.

Y entonces la lágrima me nubla el espejo
además del humo en espiral del cigarrillo
que me fuma lento hasta hacerme viejo.

La espina de la rosa es una tenue belleza
esperando pinchar la carne aún latiendo
para sentir el grito sordo de la caracola
en el que putas y borrachos y poetas
dan lo mismo por saberse enajenados
ante el fuego del umbral de lo perdido.

Y yo tan sólo busco estar enamorado
para serle infiel a la muerte con la vida
que de pronto los labios me ha besado.

Mi letra menudamente huraña y triste
es una telaraña tejida a media noche
y es mi voz de media noche cantada
puesta en mi pierna diestra la guitarra
y mi garabato después de morir un poco
versando su verdad entre vagos derroches.

Y a medida que tan a solas te quiero
me haces más y más fieramente falta
para embriagarme de tu boca y tus besos.

marzo 20, 2016

Y sigo escribiendo desde entonces

Mi razón principal de escribir
es y ha sido siempre la de filtrar
esta vida mía de noches eternas
la de distinguirme de faenas hechas
sin la luna posada entre dunas de sal
la de tan sólo ser y entonces sentir
el latido cierto salido de un garabato
escrito a medias luces y medio borracho.

El borracho no miente porque no puede
y la poesía es la madre que me acurruca
de mala manera entre su cálido vientre
mientras me besa y luego me desnuca.

Por eso mismo y frente al espejo
me veo siendo un gato de callejón
saliendo airoso con su última vida
pendiendo de la sombras citadinas
y en la vulgaridad de aquello más sublime
he tratado de dejar mi huella escrita
cual intento de legar el bien de mi locura
a todo aquel que le encuentre hermosura.

El mundo es una nube de incomprendidos
lloviendo a todas horas en ajenas aceras
un cruel batallón de espaldas al paredón
deseando sentir las balas de los fusiles
incrustándose en el centro más perdido
de su azul e irremediable corazón.

A mí la vida más que nada me duele
y la muerte me da razón por que huele
sin embargo mi corazón jamás abdica
si mis manos a favor me testifican.

Tenme una corona de rosas con espinas
cada vez que llegue a rondar tu vientre
cuando esté cargado de esta mala poesía
en la que me acuna gris la muerte.

Siempre he hablado de putas tristísimas
que jamás en la vida me he follado
de los tragos a medias el borracho
y de la barra de los bares que extrañan
mi corbata puesta sobre ella
como diciendo "nena, sigo en las mismas"
siempre hablo de verdad y del alma
en el que brilla nacarada mi estrella.

Y sigo escribiendo desde entonces...

El siguiente toro

Saldré esta noche al quite
cual esbelto torero envalentonado
vistiendo un colorido traje de luces
aireando esta triste pluma cual capote
poniendo el pecho ante el astado.

Sólo espero
que el siguiente toro de la noche
no se haga llamar "Muerte".