septiembre 30, 2015

A Juliette

Juliette descansa el alma
al filo de la mesa del comedor
me mira, me interroga, me reclama
y yo la tomo por la cintura
mientras la acaricio entre un nublado sol.

Juliette me ama como yo a ella
por que hemos sabido ver en soledad
la pena y la gloria de la misma estrella.

Yo no creo en dios

Yo no creo en dios
por que creo
en nocturnas mariposas
en satisfacciones sin plegarias
en el mendicante sin piernas
que por el mundo se arrastra.

Yo no creo en dios
por que creo
en los cuervos que me rondan
en el filo plateado del machete
en el dolor de panza debido al hambre
con el que llega la muerte.

Yo no creo en dios
y no es una batalla con él
ni una terrible guerra
sino el poder del embrutecimiento
que me da cada noche el trago
para dejar mi pensar entre letras.

Yo no creo en dios
tampoco dios cree en mí
y el mundo gira entonces febril.

septiembre 29, 2015

Nunca voy diciendo

Yo nunca voy diciendo por doquier:
"Hey, miradme
soy uno de esos malos poetas";
por que el mundo es sumamente cruel
y los tipos de mí sin reparo se burlan
y las chicas que quieren follar pretenden
que escriba sobre sus pechos
y la delicadeza con que abren los pies.

Ningún poeta
-bueno o malo como yo-
está o estará orgulloso de serlo;
ningún poeta metido entre la noche
con sus muy personales vicios
podrá hacer cierto derroche
de los sinsabores que ha vivido.

Yo nunca voy diciendo por doquier:
Nena, soy uno de esos malos poetas
por que mi pecho no pretende burlas
ni un cuarto de amores de alquiler.

Bien sabes que me dueles

Tu bien sabes que me duele
que la sangre me brota indiferente
que mis manos son distintas
a las que otrora te han tocado
que sin morirme cada noche me muero
y que espero siempre al despertar
una miga de pan parecida al cielo
para curar todos mis males desvelados.

Bien sabes del mundo que vives
por que es el mismo que me mata
de los ardores incurables de la ausencia
del escozor de los labios si no besan
aquello mismo que precisan en su cama.

Sabes de la idiotez de las situaciones
del límite sombrío que nos separa
del empate cruel de nuestros pechos cobardes
y de la espina clavada en las canciones
que nos hallan dolientes y despiertos.

Tu bien sabes que me dueles
cuando más me muestro indiferente.

Anda por aquí doña Irene

Todavía anda por aquí doña Irene
fumando tabaco y curando helechos
de los golpes crueles de la pelota
de los chamacos latosos que fuimos
cuando nada sabíamos de la adultez
ni de llegar a casa con el alma rota.

Hoy que encendí un cigarro
entre las volutas de humo la vi su trenza
y el retrato que la mostraba heroica
guardando víveres caducos en la despensa.

Todavía anda por aquí doña Irene
y yo la abrazo entre fieles recuerdos
cuando la melancolía me crece.

septiembre 28, 2015

Ya es la una

Ya es la una
mañana el trabajo
la estúpida oficina
el protocolo de siempre
la resaca amoral del lunes
a pesar de la razón en cinta.

Ya es la una
con cuatro minutos
y dios sigue pareciendo
un mediocre ser diminuto.

Ganancia

Es lunes y espero la una A.M.,
todos duermen menos la luna y yo,
y los vagos que fuman piedra
esperan el salir de las putas del bar
que tiene sellos de clausurado
aunque sigue fielmente operando.

Ha sido un día estéril y rancio,
la humanidad es un constante golpeteo
entre el culo y los huevos
y yo que no soy más que un extraño,
vuelvo a casa a fumar mis cigarrillos,
a beber a solas mi eterno trago
y a sobarme el perineo con la aurora
que me duerme con tristes estribillos.

¿A dónde irán las putas después
de haber sido estúpidamente folladas
por los idiotas que no les miran los pies?

Aquí, hasta los gatos que fornicaban
a las tres de la mañana se han ido
y yo he seguido sin poder dormir
por esta saturación maldita de un alma
que no se apaga después de haber bebido
barricas de vino y de ron esperando
algo parecido al fin o a la calma

¿A dónde irán los vagos cuando las putas
se marchan dejando tras de sí su olor
a semen y a fragancia sugerida para musa?

Ha sido un día estéril
y he vuelto a casa
arrastrando mi necia vida,
y algunos me dicen
que eso ya significa ganancia.

Cae un torrente

Cae un torrente en carmesí
y no es más
que la sangre manando
de las tripas
de un cuerpo
inmóvil ya y deshollado.

Cae un torrente blanquecino
y es la sal de la mar
acumulada bajo los párpados
otrora prendidos del cielo azul
y ahora mismo cenizo
cuando en la nada me embriago.

septiembre 26, 2015

Más que un poeta

Siempre he sido un perseguido
de los albores que llegan a tientas,
mientras me nace temblando de frío
el primer rayo de sol de la mañana;
he reído tanto como he podido,
a pesar de tantas lágrimas secas
surcando estas mejillas de escarcha.

Más que poeta soy un alcohólico,
un cabrón que autodidácticamente
se enluta el pecho desde las manos,
soy aquel cobarde ahora sin miedo
y soy la sombra vil de un te amo.

Siempre he sido aquel que espera
las fauces más tersas de la noche
para opacarme de una forma sincera.

A María

A María
la de los ojos grandes
la que bellas imágenes pinta
la de la carne en los labios rosas
la del sarcasmo en estandarte
la que me ha dicho tantas veces marica
la que después de cinco meses viene
a combidar de sus terrones de belleza
metida entre los besos de la muerte.

A María
la de materia cósmica
la que prefiere burritos de carne asada
la de palpitaciones cónicas
la que me emula en vidas pasadas.

¿Disfrutas del silencio?

¿Ahora disfrutas el silencio?

Alguna vez me lo pediste
en una de esas noches interminables
en las que reíamos como locos
como los locos que fuimos
y que tal vez seguimos siendo
sólo que ahora de a poco.

Hoy, que te vi a la distancia
me han saltado de pronto los años
y los gusanos que creímos ciertos
devorando nuestra letra por la gracia
de las sombras grises de un manzano.

Ya no somos los que antes reímos
has sabido ser una mujer
y yo un poeta que añora la risa
esperando ser un hombre sin ser
arrastrando un alma amarilla.

Ahora eres mujer de un cabrón
y yo soy un cabrón sin mujer
que muere cada noche dentro
de una terrible burbuja de silencio
que trata siempre de apagarse el corazón
ante los gritos más siniestros.

Sin embargo me queda preguntar:
¿Ahora disfrutas del silencio?

septiembre 25, 2015

Pienso en ti

Se extiende esta mancha carmesí
en las paredes teñidas de azufre
y de ese cruel marrón de las ojeras
que se maquilla aquel que sufre.

Mientras tanto pienso en ti.

septiembre 24, 2015

¿Qué putas puedo?

Enciendo un cigarrillo en la ventana
tomo asiento, hábilmente me acomodo
mientras me sirvo un trago de esta nada
que bebo día con día, en la desesperanza
de aquel que escribe y se sabe un loco.

Miro mis zapatos que han perdido lustre
mis corbatas con deseo de estrangularme,
miro siempre la luna caer y tranquilo
me dispongo a dormir ante la muerte.

¿Qué putas puedo, sino esperar el alba
con su cantar endiablado de trompetas
para robarme por completo la calma?

Miro mis camisas recién planchadas,
luciendo un gris Oxford mi pantalón,
el buró que tan sólo sostiene mi vaso
y en la gaveta del más cruel desencanto
descansa entonces mi tibio corazón
pernoctando por tus azules alboradas.

¿Qué putas puedo, nena, dime
sino esperar de pie que llegue el alba?

Se trata

Se trata de romper
algo, todo, la nada
las paredes, los vidrios
el marco de las ventanas
se trata de romper narices
de patear nauseabundos culos
y sonrisas de doble cara
se trata de romper la ausencia
para mirar tranquilo por la ventana.

El día de las chicas lindas

Hoy fue el día de las chicas lindas:
en el autobús, en el subterráneo,
en el comedor, en las oficinas del trabajo.

Entonces me pregunto
¿Hasta que punto irracional la belleza
me sumerge dentro la cruel ola del mar?

Hoy fue el día de las chicas lindas
y me siento podrido y sin certeza.

Hazme llorar

Hazme llorar, nena
desnúdame de las miradas,
de los terribles polos,
sácame de lleno el corazón,
los ojos, las tripas si palpitan,
dáselos de merienda a los perros,
pero hazme llorar, esta noche, nena.