septiembre 26, 2015

Más que un poeta

Siempre he sido un perseguido
de los albores que llegan a tientas,
mientras me nace temblando de frío
el primer rayo de sol de la mañana;
he reído tanto como he podido,
a pesar de tantas lágrimas secas
surcando estas mejillas de escarcha.

Más que poeta soy un alcohólico,
un cabrón que autodidácticamente
se enluta el pecho desde las manos,
soy aquel cobarde ahora sin miedo
y soy la sombra vil de un te amo.

Siempre he sido aquel que espera
las fauces más tersas de la noche
para opacarme de una forma sincera.

A María

A María
la de los ojos grandes
la que bellas imágenes pinta
la de la carne en los labios rosas
la del sarcasmo en estandarte
la que me ha dicho tantas veces marica
la que después de cinco meses viene
a combidar de sus terrones de belleza
metida entre los besos de la muerte.

A María
la de materia cósmica
la que prefiere burritos de carne asada
la de palpitaciones cónicas
la que me emula en vidas pasadas.

¿Disfrutas del silencio?

¿Ahora disfrutas el silencio?

Alguna vez me lo pediste
en una de esas noches interminables
en las que reíamos como locos
como los locos que fuimos
y que tal vez seguimos siendo
sólo que ahora de a poco.

Hoy, que te vi a la distancia
me han saltado de pronto los años
y los gusanos que creímos ciertos
devorando nuestra letra por la gracia
de las sombras grises de un manzano.

Ya no somos los que antes reímos
has sabido ser una mujer
y yo un poeta que añora la risa
esperando ser un hombre sin ser
arrastrando un alma amarilla.

Ahora eres mujer de un cabrón
y yo soy un cabrón sin mujer
que muere cada noche dentro
de una terrible burbuja de silencio
que trata siempre de apagarse el corazón
ante los gritos más siniestros.

Sin embargo me queda preguntar:
¿Ahora disfrutas del silencio?

septiembre 25, 2015

Pienso en ti

Se extiende esta mancha carmesí
en las paredes teñidas de azufre
y de ese cruel marrón de las ojeras
que se maquilla aquel que sufre.

Mientras tanto pienso en ti.

septiembre 24, 2015

¿Qué putas puedo?

Enciendo un cigarrillo en la ventana
tomo asiento, hábilmente me acomodo
mientras me sirvo un trago de esta nada
que bebo día con día, en la desesperanza
de aquel que escribe y se sabe un loco.

Miro mis zapatos que han perdido lustre
mis corbatas con deseo de estrangularme,
miro siempre la luna caer y tranquilo
me dispongo a dormir ante la muerte.

¿Qué putas puedo, sino esperar el alba
con su cantar endiablado de trompetas
para robarme por completo la calma?

Miro mis camisas recién planchadas,
luciendo un gris Oxford mi pantalón,
el buró que tan sólo sostiene mi vaso
y en la gaveta del más cruel desencanto
descansa entonces mi tibio corazón
pernoctando por tus azules alboradas.

¿Qué putas puedo, nena, dime
sino esperar de pie que llegue el alba?

Se trata

Se trata de romper
algo, todo, la nada
las paredes, los vidrios
el marco de las ventanas
se trata de romper narices
de patear nauseabundos culos
y sonrisas de doble cara
se trata de romper la ausencia
para mirar tranquilo por la ventana.

El día de las chicas lindas

Hoy fue el día de las chicas lindas:
en el autobús, en el subterráneo,
en el comedor, en las oficinas del trabajo.

Entonces me pregunto
¿Hasta que punto irracional la belleza
me sumerge dentro la cruel ola del mar?

Hoy fue el día de las chicas lindas
y me siento podrido y sin certeza.

Hazme llorar

Hazme llorar, nena
desnúdame de las miradas,
de los terribles polos,
sácame de lleno el corazón,
los ojos, las tripas si palpitan,
dáselos de merienda a los perros,
pero hazme llorar, esta noche, nena.

septiembre 23, 2015

Como un poeta embriagado

Bien, estoy a tres tragos
de diagnosticarme completamente ebrio,
he leído los encabezados crueles
de los principales diarios:
muertes por aquí, por allá,
hambre, miseria, narcotráfico
y en este fondo de mi eterno vaso
el mundo no de deja de verse trágico.

He nacido entre las calles y la sangre,
bajo el filo del machete de la muerte,
mirando cómo se asesta un buen golpe
a ojos ciegos y ya sin siquiera corazón
para después sentarse a esperar
la contra con toda su ira y a todo galope.

Bien, estoy a dos tragos ya de ser
aquel que siempre escribe embriagado
después de leer los terribles diarios,
de sucumbir a la poesía de Sabines
o de Bukowski o simplemente
de cabalgar al diablo por las crines
con destino a ti y la misma muerte.

He crecido como espiga en un desierto
alimentado por la hambruna de la sal
y he aprendido a callar los estertores
que me acribillan tan hijos de puta
a media noche por no saberme muerto
y envuelto en fríos y mortales sudores.

Me he reproducido y tengo una sonrisa
adherida entre la flaqueza de mis costillas
no he escrito siquiera el boceto de un libro
pero he plantado un árbol de eucalipto
y ahora mismo que estoy a un trago
de asentirme como un poeta embriagado
caigo en cuenta que sólo me falta morir
si el mañana me encuentra con resaca
y a solas, en esta soledad tan seca, sin ti.

septiembre 22, 2015

Yo soy de los que arden a solas

Incluso las sobras del pasado
me saltan a la desgarbada mesa desnuda
de mantel y de velas encendidas
incluso aquella chica de senos grandes
me ha invitado a beber una cerveza
y la mesera del bar que traía mis bebidas
me ha contactado hoy a mitad de la luna
para pasar con ella una de mis tardes.

Yo soy de los que arden a solas
a la espera de la voz de mi caracola
mientras escribo de la ausencia y el dolor
que me manda de un golpe a la lona
cuando bajo la guardia por amor.

El mundo

El mundo
no es más
que una porquería
salida por el culo
del hombre
que no merece
de amnistía.

Últimas noticias

Ando sobrado de ardores transeúntes
que divagan torpemente por mi espalda
mirando por la ventana las horas
que por aquí parece que no pasan
empecinado al trago y al fiel tabaco.

He regresado a las gafas oscuras
por que cubren de día la resaca
en estos ojos amarillentos y tristes
y las chicas han vuelto a mirarme
por que no pueden mirar mi alma
mi presente desahuciado en el pasado
con palomas comiendo alpiste.

Me duele, no te creas, como me duele
extrañamente el testículo derecho
por las noches antes de llegar el alba
me duele, no se si el alma o el pecho
o el futuro que en tus sueño recreas.

Tengo dos trajes grises recién adquiridos
y una corbata negra con rayas blancas
he cambiado la marca del ron que bebo
he bajado una talla, he muerto dos veces
en el espacio temporal de una semana
y en mis vísceras habita un azul hueco
en el que se juntan demonios podridos.

Ando sobrado de letras y de pesares
obligados a mirar conmigo la ventana
que sabe a la sal de todos mis mares.

Estas son mis últimas noticias.

septiembre 21, 2015

En la nevera

En la nevera tengo el corazón
junto a las rejas de hielo purificado
que sirven para hidratarme el alma
entre las noches a solas y mis tragos.

En la nevera tengo también mis ganas
el futuro que imaginé contigo
despertando juntos en esta misma cama.

Miles de cadáveres

Mi habitación huele a muerto
a flores que otrora expiraron
a sales de mar ahogadas en la orilla
más amante y más fiel del fracaso
y en ella hay miles y miles de cadáveres
flotando como retorcidas colillas.

Quizás esté madurando

Hay maneras distintas de afrontar
la soledad entre la desesperanza
y las vías del tren que conducen al mar.

Yo viajo en tercera clase
y sin embargo en esta excursión
algunas veces me da
para explotarme de la risa
y también para exponerme al sol.

Quizás esté madurando
o sumamente borracho
no lo sé de cierto
cuando miro a la muerte sonriendo.

septiembre 20, 2015

No hay piedad en las calles

No hay piedad en las calles
que recorro nocturno y a diario
y sin embargo en ellas
maullan los gatos solitarios
sin tazón de leche ni guarida
donde poder reposar de sus males.

Los borrachos siempre serán borrachos
y en las putas en las esquinas
fumarán sus larguísimos cigarros
mientras algún truhán te vigila
a la espera de encontrarte algo.

Los autobuses más sombríos
son los que aguardan la media noche
de los que desechos llegan
cansados de andar sobre un caballo
raquítico y a todas luces sin brío.

Y por ello
no hay piedad en las calles
las putas, los borrachos, los truhanes
forman una cadena inverosímil
de aquello nefástamente bello.