junio 22, 2011

Y así de pronto

Y así de pronto, gota a gota
termina por romperse el cielo,
la luz por completo se agota
pinceles grisáceos dibujan nubes
que se difuminan a lo lejos,
cuando te aguardo despierto
entre mi vaso y mis reflejos.

En la oscuridad, tropiezo con raíces
de árboles tristes y coléricos,
con desgajados pedazos de rocas
que siempre vienen a mi encuentro,
cuando la sal se mezcla con la arena
que palpita en mi desierto.

Y así, se me viene encima un trago
y en mis labios se posa ardiendo el tabaco,
por que te busco a toda costa
en el limbo de la lágrima que reposa
en tus ojos y encalla en tus manos.

En la ebriedad, pesa más el deseo
que a la sombra de tus senos
me mantiene oscuro y sediento,
y me matan tiernamente las ganas
de ser quien soy desde adentro,
desde la ausencia tan bella y tirana.

Y así de pronto, se me escapa la voz
cuando florece en el claro de tu nombre,
mientras a tientas busco, atroz
entre este tejado de rojizo adobe,
la razón de tus piernas envueltas
en la suave condescendencia
en las que dios quiera que muera.

junio 20, 2011

Disculpa

En el cielo, el rumor de las olas
viene desgajando el consuelo
de una boca que resuena
alzándose entre las sombras,
que marca ritmo en el silencio
albergando a estas deshoras
su nítida humedad y su belleza
enmarcada, a lo lejos, en una caracola.

Disculpa mi sinceridad,
estos versos no pretendidos
plagados de un vulgar final.

Afuera levemente llueve,
y aquí algo más
que el alma se me abulta.

junio 19, 2011

Lo que queda

Nos queda la voz, dispuesta a llamar
siempre al dios de manos cobrizas,
aquel de corazón sereno y humeante,
el de barba canosa y lacia
que arremete contra ríos desbordantes
vueltos desordenadas letras
y plegarias insidiosas y paganas,
nos quedan las ganas, rebosantes
de acabar rendidos frente a una escopeta.

Nos queda, el apéndice por extirpar
un buen día, el sollozo tendido ante un regazo
sujeto a las sales y la misma mar
que nos aborda encadenada a la noche,
entre la levedad y la ebriedad de cada cual,
haciendo gala de vicios y derroches;
nos queda el pecho, el latido en desparpajo
que deviene entre un cielo grisáceo.

Bien podría decir,
a esta maldita y media luz
que el destino incipiente
enhebra el secreto de la cruz
que nadie entiende,
cuando se vive a hurtadillas,
en secreto, queriendo morir.

Disposición

Dispongo algunas veces
de lo que soy vuelto en sombras,
de la voz que anida en mi andar
siempre aprisa, siempre callado
en la eterna búsqueda de un mar
de colores ambarinos y pardos,
donde el alma pueda reposar.

Y todo esto es un dato estadístico.

Hoy amanecí dispuesto y radiante
a la luz, al aire que me embriaga
de noche, a la Luna constante
y a escuchar la voz de tu ombligo.

junio 13, 2011

Hay un ruidito

Hay un ruidito inmerso entre mi sien
y el torrente de sangre que llega a mi cabeza,
un rugido, un aleteo, un voraz zumbido
calentando las vías ante el paso del tren
que se mezcla indiferente en el silencio
auspiciado entre mis manos y la ausencia.

Y canto, en eterno afán de confundir
la sombra que hace mella y tritura
sin demora, el tambaleante pecho
desde la primer luz malsano, febril
y tan de noche oscuro y malvado.

Se me llena el aliento de patrias ajenas,
los pulmones de alquitrán y talio
y los ojos, de letras cargando sus penas
por siglos ligados como castigo
al lienzo más propicio para el desamparo.

Hay un gato, que en paz no me deja
cuando más pretendo un sueño soñar,
un tejado funesto a horas desiertas,
un trago siempre dispuesto a mis labios
y uno más al terminar, un enorme caudal
de lágrimas que antes de nacer han secado,
y la proximidad del albor reseco y bestial.

En mis adentros leo, en esa voz alta
que tanto repara por que no la tengo,
algunas veces empuño la guitarra
y la hago entonar los mismos torpes arpegios,
sin poder decir más nada.

Un mundo duerme y no le importa
el insomnio del que trasnocha y se asfixia,
por que la Luna no es espejo de avaricia
ni se hallara siquiera, rotunda cura
para quien por los puños sangra
cada noche esperando largas
piernas, salvos pechos para renacer,
relojes marchando sin filo ni espesura.

Hay frío y días nublados,
las ganas de volverse mercader
de objetos mundanos,
un cuaderno siempre espabilado,
la firma dispuesta a la renuncia
hacia el papel y al conforte del secreter
que garabatos sin razón anida,
cuando la muerte su beso anuncia.

En mi piel acechan gustosos vicios,
malas pasadas, menguantes sumisos,
siluetas de cuerpos de tajo arrancadas,
mi caligrafía que no ha servido de nada
y el pecho que brota, sin pedir permiso.

junio 11, 2011

No me ha matado

No me ha matado este insomnio vil y recurrente,
ni siquiera el verso, a pesar del dolo marcado
entre las manos y el latido maniatado
de este pecho maltrecho, enajenado e inclemente.

Sigo bebiendo del vaso, en busca de aquel cantar
que halle el eco en el blanco, en la cima de tus montes,
en tus caderas a la distancia de horizontes
expuestas, al sol que te hará hermosa despertar.

Te atrapé un buen día de Luna en lo alto, clara,
radiante entre tu sombra febril y nacarada,
empuñando belleza en mi espalda como vara

que a media noche me deja el alma flagelada
siempre dispuesta a ti, a tu vientre empeñado en aras
del que soy pagano, de alma sutil, consagrada

a libaciones que entre tus muslos militaran
si la mar corriera mansa, tenue, embelesada
si mi verso un amor a lo lejos no trazara.

junio 08, 2011

A Bukowski

A Bukowski lo conocí demasiado tarde,
pues ya estaba yo triste, tan viejo y viciado
ante la noche y su ronda, ante el demacrado
fuego donde la letra me consume y arde.

Y yo, que imbécil siempre sin excusa lo he sido
preferí el fuete propio, la lengua lasciva
que nacida en mi boca, de diablos abortiva
busca luz en el cielo recién anochecido.

Recaen sobre mi, siglos de maldición, de muerte
a cuentagotas, de un cuerpo carente de boca
que besar, de brazos de Sísifo y su roca
cayendo una y otra vez, sin la menor suerte.

Siendo todo penumbras, invoco a mi locura
de huesos rotos, de labios tenues, ennegrecidos
por el vicio más letal y más empedernido,
del que nunca, lo se, se hallará bendita cura.

junio 07, 2011

Háblame de ti

Háblame de ti, de tu voz a oscuras
esquivando la fina hoz del menguante,
de tus ojos al mirar el levante
ahogado entre bruma y espesuras.

Háblame de tu sombra, consagrada
a la penumbra que se haya en mi boca
cuando te nombra, y la luz estoca
la pared que te requiere enamorada.

Cuéntame tu misterio, la dirección
de tus pasos, tu catedral y tus montes
perdidos entre mar y horizontes,
en la cuenca donde reina tu razón.

Cuéntame del dios que araña tu pecho
y hace de ti belleza conjugada
en mis deshoras tristes y viciadas,
tú, que jamás llegarás a mi lecho.

Háblame, esta noche con oídos sordos
de tus labios, de la espera marcada
por relojes y agujas prendadas
a la ausencia mientras estoy abordo.

junio 05, 2011

No creas

No creas que no me duele
ser un pelanás sin sitio
donde caerse muerto,
un mortal sin visa
ni pasaporte al cielo.

No creas que me basta
este ser sin ser,
este estar sin estar
desnudo y con ganas
del mismo océano nadar.

No creas lo que soy
después de un trago de Ron,
ni de mis manos la retórica
por que ellas no te tocan,
cuando les duele la razón.

Y mucho menos creas
que de tus labios pretendo
su beso, sino de su marea
salir a flote, febril e ileso
si es que mi boca roza
alguna vez tu Luna y tu cielo.

junio 02, 2011

Al despertar

Este día recién amanecido,
la luz que a todos colma menos a mi,
dos blancas nubes preguntando por ti
mientras se cuelgan del viento afligido.

Afligido y errado, sin razón
mayor que encontrar el nácar de tu piel
y el recoveco de lluvia y miel
donde arremoline, y vuelva ciclón.

Este cigarro antes del desayuno,
la mirada perdida y cansada
después de una noche fría en cascada
sin abrigo ni versos oportunos.

Oportunos y nunca transitados,
como la gloria que el levante asoma
sin saber de tus labios el aroma,
sin sentirlos en mi pecho afilados.

mayo 31, 2011

Entretanto

Entretanto duerme, sueña,
dispérsate un segundo
de mis manos, de mis ganas,
de la copa que llevo a mis labios.

Deja que el viento de mi noche
se filtre entre tus sábanas
para borrarte una lágrima
antes de llegar a tu pecho,
que sea mi verso el que brote
de las sombras y desangre
la Luna en la que yago muerto.

Deja la ausencia en mis huesos
clavada, la necedad de Sísifo
vuelta necesidad, la hora lejana
en que una mañana desaforada
por fin te mire a mi lado despertar.

Pero duerme amor,
duerme serena,
sueña con lo tangible
y no con mi verso
anhelando tu cadera.

mayo 30, 2011

Contigo

Y aquí me siento, siempre
en el mismo tercer peldaño
de esta escalera siniestra,
bebiendo Ron, fumando tabaco
y una pasión que reverdece
justo en la mano llamada diestra.

Hay un ratón en casa
que no me preocupa,
le he dado a roer toda la despensa,
mis poemas, la incivil traza
que tengo de poeta
y mi pecho tan de ti a expensas.

Soy, de la Luna el ombligo
que nadie nota a media luz
y estas irremediables ganas
de estar a media noche, contigo.

mayo 29, 2011

De este lado

De este lado, miles de cabezas
claman por encontrar su cuerpo;
y no hay luz, no existe el día
cuando el cenicero está cargado
de los propios huesos, de vaguedad
de una Luna que en su curva
me acurruca y me describe tu pecho
hablándole del ruido al silencio
que por la mitad nos parte.

De este lado, te busco recostada
bajo la sombra de un manzano
ajeno a olas, a llegadas a deshoras,
al furor de encontrar bajo mis labios
el ave que canta en tu vientre.


mayo 28, 2011

Amén

Que se la Luna quien juzgue
el desacato del pecho que vibra,
entre gozos y dolores
de tierras y mares impropios;
que sea ella, quien repare en esquirlas
que lloran y dulcemente sangran,
en el silencio del duelo propio.

Que así sean, los pechos desbocados
con las manos que nunca llegan,
los versos en la garganta resonados
a media luz, a media voz doblegados.

Que así sean, tus bordes que imagino
tan sujetos a la nada, preciosos, precisos,
cuando el sol me despierta, y vivo
anclado al sopor del vientre que espera
ahogado en esa belleza que no he tenido.


mayo 26, 2011

Esta copa

Esta copa, carente de Luna envilecida
solamente y sin más me incita
al sopor de hallarme entre tus muslos,
embriagado y con el pecho desnudo.


mayo 22, 2011

Pretensiones

Hay gente que dice
que yo debería
regresar a la escuela.

No entiendo por qué,
si lo que yo pretendo
no es la cultura y su lengua de seda,
sino toparme con tus labios
de frente, un día cualquiera.