marzo 16, 2011

Es la misma cumbre

Es la misma cumbre, la del caos diario
en los huesos arraigado, queriendo
salir de la sujeción del horario
donde las sombras, perviven muriendo
entre auroras cinceladas, clavadas
en cada ojo, entre las uñas mugrientas
que se aferran a la luz descollada,
a una verdad triste y corpulenta.

Escribo desde el mismo sitio, tardo
en concentrar la esencia, y me embargo
de polvo y vagas ideas, aguardo
sereno con la parquedad que cargo
por doquier, con mis letras reveladas
pidiendo ese final que aún no ha llegado,
con esa pasión siempre trasnochada
buscando un cielo de estrellas plagado.

Por que hay fantasmas, demonios, quimeras
aglomerando el mismo espacio, tinta
y papeles con los ojos de fiera,
luz que se filtra ajena y distinta,
el mar a distancia que me ha olvidado
a cada sorbo del vaso, cinceles
que no hallan piedra, a la fuerza oxidados
y el más extraño aroma a claveles.

Hay también -no pudiera yo negarlo-
amores que han visto el final de tajo,
caminos vencidos por tanto andarlos
descalzos, vestidos con los andrajos
de la letra, de los necios pulmones
que en respirar han de insistir, malsanos
sentimientos ahogados en razones,
de un reptil nocturno, audaz y profano.

marzo 14, 2011

Tengo a mis pies la noche

Tengo a mis pies la noche que todo ensombrece,
la que todo abraza sin culpa alguna, ni memoria
esporádica que le de a sus amantes mejores tratos.
Yo soy uno de tantos, simple mortal, mundano
y desgarbado que se sabe aún tibio y vivo,
por que escucha su propio pecho latir con fuerza,
enamorado de la más blanca y lejana estrella
que el implacable horizonte, hoy me muestra
mientras al pie de la escalera, fumo las tinieblas
y bebo el aire hasta mi llega y tan solo me refresca.
Y la tengo ahí, postrada esperando el romper del alba,
la primer luz de la mañana que sin más le arranca
al soñador, hoy libre y sin líos, sin negras marañas.

marzo 10, 2011

Con suerte

Con suerte, dormiré sin aleteos
oscuros fungiendo como enemigos,
pues después del amor sonrío; Morfeo
no es tan cruel, cuando mi sueño es contigo
y tus labios me nombran sin rodeos.

marzo 07, 2011

Más de una vez

Más de una vez, he querido enlutar todo el mundo
con atávico afán de sombras, de tragos largos
distrayendo a éste sentir brutal y furibundo,
del imperioso deber sumido en el letargo.

Y quizás también, claudicar ante los versos
que de mi mano van tristes y tan plagados
de recuerdos, de pasión y un sueño adverso
carcomido por buitres también lacerados.

Más de una vez, ha pasado el sol por aquí
sin detenerse, se esconde entre las nubes
y después se pierde, enamorado de sí
cuando su candor al infinito sube.

Y la luna, que siempre me ha escuchado
no repara en extrañas dualidades
ni en el llanto de un infante, apagado
bajo el umbral en tono nacarado.

Más de una vez, un ojo he perdido
al llegar a casa, tras la puerta
cerrar con aliento empedernido,
con la moral igualmente tuerta.

Y me aferro a mirarte toda,
esperando que estés sedienta
de inmundicia y de rapsodas,
para una avidez purulenta.

Más de una vez, te he extrañado
con la violencia de antaño,
a la que ahora bien añado
todo océano salado,

que del pecho me brota
improvisado, fugaz
en transparentes gotas
que no me colman de paz.

marzo 06, 2011

Es la escalera

Es la escalera, donde a fumar salgo
y enhebro la noche, el panorama
envuelto en nubes, mis manos en brama
y los centavos de cobre que valgo.

Es la pared encalada, vacía
en su eterno blanco, mi silueta en ella
reflejada, cuando busca una estrella
y mi copa yaciendo en su agonía.

Es la tinta, enamorada del papel
y del demonio, predicando verdad
y mentira, cual existente deidad
de estos días dónde reina el oropel.

Es mi pecho y mis tripas enteras,
que laten y de noche se debaten
en el desierto, el alma que combate
la pasión ardiendo en la misma hoguera.

Es la última bocanada, que eleva
el humo y los sueños en reposo
al cielo, al manto tenue y lloroso
que mi ánimo febril siempre subleva.

Vuelvo en medio del humo

Vuelvo en medio del humo, por la noche agobiado
por que no me cantan los grillos, por que ha llovido
sin gracia de diluvio, por el llanto que se ha ido
a las cloacas sin fondo, al silencio hoy perpetrado.

Y bebo un poco, como es mi tajante costumbre
cuando el todo se resquebraja; miro por doquier
y me doy cuenta que duermes, sutil como cualquier
criatura, mientras a mi me devora la lumbre.

Vuelvo en medio de una letra, que siempre vacila
y dice lo mismo, aunque el sentido sea distinto
a la pretensión de pertenecer a lo extinto,
a la resequedad de la muerte en la pupila.

La oscuridad, poco a poco me atrapa, me carga
a la espalda un grito que desaparece al alba,
cuando mis labios, enmudecen en tonos malva
que tanto duelen y el primer destello amargan.

marzo 03, 2011

No se por qué me recuerdas

No se por qué me recuerdas, la calma soledad
de la noche de ayer a oscuras, la calamidad
del silencio inmerso, flotando en agua estancada,

el cielo reflejado en un par de ojos pardos,
el heroísmo tan triste y fugaz del bardo
que canta su verso con el alma estocada.

No se por qué me recuerdas, el ave que vuela
con la presteza del viento, la hora que desvela
el sueño, la pócima de las brujas ahorcadas,

el crucifijo contra la pared destrozado,
el par de pechos que me tienen enajenado
y taciturno, mis manos siempre atormentadas.

No se por qué me recuerdas, mi propia sonrisa
cada vez más efímera, la gloria imprecisa
de las pasiones que se han visto difuminadas,

mi boca cuando no te nombra, la ausencia voraz
que siempre pernocta, ese vil desengaño falaz
que apaga la luz, cuando la vida es madrugada.

marzo 02, 2011

Hablaré del destino

Hablaré del destino: justo, cuando fortuna
trae a manos llenas, cuando soles diarios irradia
y la frescura del viento acaricia las dunas
que hacen llevadero el desierto, en la colindacia
del deseo precoz, del lobo y de la luna
por copular, sin pensar en la vaga onomancia
o si acaso para ello, ya existe una vacuna.

Hablaré del destino: vil, cuando airadamente
a uno, le pone en el cuello el frío de la espada
sin tregua ni descanso, atroz, absolutamente
marcándonos con sudores nocturnos la espalda
que tanto teme al enemigo, furtivamente
disfrazado con blancos olanes y guirnaldas.

Hoy no creo en el destino, ni en el gurú tardo
en reacciones y cavilaciones, en la suerte
del que todo tiene, y sin embargo es bastardo
y desalmado, por no encontrar llanto en su muerte.

febrero 28, 2011

V

Viene siendo la fecha, la hora, el momento
de volver mi presencia a la ventana,
mis bocanadas necias y paganas
extrañan la sal y su alojamiento
alrededor de una noche sin techo,
de la sujeción a la nada, al perro
que le ladra con fiereza al destierro
después de traer el hocico maltrecho.

Viene siendo la hora de cargar flores
secas entre los libros, de doblarme
el alma en cuatro para cobijarme
de estos versos míos, azotadores
y sombríos, como parques manchados
de pobredumbre, entre burda maleza
que impide a toda costa, esa grandeza
de los años que perdí en los prados.

Me duele la nube que solo pasa
sin mirarme, y nunca se detiene
ni pregunta, a esta hora que se me viene
encima, si yo que la quiero rasa
para en mis dedos, feliz entrelazarla
pudiera esbozar la última sonrisa,
inmersa en esa humareda imprecisa
de mi pecho que no logra abrazarla.

febrero 25, 2011

Paisaje

Dos cipreses, altos y robustos coronando
la noche, la Luna mordida y con su mismo
talante inquisidor, mis dos ojos y su abismo
que se pierde y se revuelve, todo inundando.

Cables eléctricos pendiendo, cuatro bombillas
dando luz y lumbre, las aves diurnas que duermen
y su trinar que calla, deja en la calle el germen
del silencio y el resplandor de una cuchilla.

El suelo asfaltado, también grita y palpita
necedades, dos cruces de muertos olvidados
vomitando flores secas, recuerdos cortados
con la hoz de esta Muerte, empeñada en ser eremita.

febrero 21, 2011

IV

Sólo una serie de versos,
donde pueda hallar el cobijo
del mar y su punto final,
tan necesario que hoy lo pido.

febrero 19, 2011

Y me imagino (Para Ío)

Y me imagino tus ojos abiertos
en plena noche, mirando por doquier,
buscando los fértiles valles, cualquier
signo inequívoco; agua en el desierto.

A ti, los sabios dioses te han brindado
el poder de esa belleza autónoma,
que no es más que una señal astrónoma
de un verso fiel y autoembelesado.

Si habrás nacido en un bello rosal
me pregunto, entre dos suaves espinas
blandiendo el tiempo; el agua cristalina
alrededor de tu mano en manantial.

Por que la luna, siempre me lo dice
cuando a todo su rigor ha de embrigarme,
con su blanca luz y empeña a darme
tus letras y el sueño que predicen.

Y me imagino tus trazos, sutiles
navegando por el blanco del papel,
mostrados sin el acuse de arancel
ni cartucheras, cargando fusiles.

...

(A manera de reconocimiento
y humilde agradeciemiento)

febrero 18, 2011

Me parece que escondes

Me parece que escondes algo más
que una estrella disuelta en tu boca,
más que un ardor de verano quizás,
pues tu palabra anida las rocas
despeñadas, que caen como frutos
y a su paso, la tierra cimbran
con afán precioso, absoluto.


Y no pretendo a caso descifrar
tu voz, ni laureles de tu frente
una noche en su frescura, alcanzar
con mi verso insano y silente,
con mis manos rodear el dorado
brillo, de tu pecho y tu vientre,
pues en ti hay sendero escampado
esperando que sin luz le encuentre.

febrero 16, 2011

Allá se juntan

Allá se juntan dos Lunas, tuya la primera
y mía la segunda, rozan pronto el deseo
y se vuelven una sóla, en vibrante apogeo
de diablos y querubes, de mares y riberas.

El agua corre a tus pies, feliz y presurosa
por filtrarse entre tu piel, de cada poro asirse
pues en ti nada se seca, ni puede partirse
de tajo, ni la espina puede herir a la rosa.

El vicio a mi derecha se tiende, se enmaraña
y mientras te contempla, sus raíces fortalece
cuando el viento sopla y los huesos adolece,
y todo en mi marchita, entre mis letras y mañas.

Pero allá se juntan y copulan, como dioses
ahogados entre la polvareda del olvido
y los sueños en harapos, nunca sostenidos
ni sujetos, de alguna manera a malas poses.

febrero 14, 2011

Por que es tu sombra

Por que es tu sombra
la que no da tregua,
la que se mezcla en mi vaso
y danza entre el humo del cigarro.

Y apago la luz a prisa
y sólo así te extingues
un momento, de a poquito.

Y es entonces -después de un trago-
cuando te ansío y más te extraño.

febrero 08, 2011

Entre tus labios

Entre tus labios, tenues y certeros
me adentro, pétalos busco sediento
de aromas, de su sabor y sustento
en plena noche, de vientos ligeros.